Diseñamos la estructura para proteger y transmitir su patrimonio de forma ordenada, pensando en la siguiente generación.
La planificación patrimonial busca que lo que se construyó a lo largo de una vida se conserve y se transmita según la voluntad de su titular, evitando conflictos y demoras. En Panamá, la fundación de interés privado es una de las herramientas más eficaces para lograrlo.
Asesoramos a personas y familias de alto patrimonio en el diseño de la estructura adecuada, atendiendo a sus objetivos de protección, sucesión e inversión, dentro del marco regulatorio actual.
El vehículo panameño por excelencia para organizar la sucesión y la protección de activos.
Definición ordenada de cómo y a quién se transmite el patrimonio, según su voluntad.
Estructuras que separan y resguardan el patrimonio frente a contingencias.
Reglamentos, cartas de deseos y la administración que mantiene todo en orden en el tiempo.
Una estructura patrimonial no se mide por la semana en que se constituye, sino por cómo responde dentro de diez o veinte años. Por eso el valor está en el diseño previo: entender la familia, los activos y los objetivos antes de elegir el instrumento.
Trabajamos con discreción y continuidad, dos cualidades que en materia patrimonial no son accesorias sino esenciales.
Es una figura panameña pensada para organizar la sucesión y proteger el patrimonio. A diferencia de una sociedad, no tiene dueños ni acciones, sino un fundador, beneficiarios y un fin determinado, lo que la hace muy útil en planificación familiar.
Una fundación permite organizar la transmisión del patrimonio de forma estructurada y, en muchos casos, evita procesos sucesorios largos. Cada situación es distinta y conviene analizarla en detalle.
Sí. Una estructura bien constituida cumple con la identificación de beneficiarios finales y la debida diligencia que exige el marco actual. La planificación legítima y el cumplimiento van de la mano.
Si desea proteger y ordenar la transmisión de su patrimonio, diseñamos la estructura adecuada a sus objetivos.
Conversemos su caso